Cansados de los robos, los vecinos del barrio Los Apóstoles, en Las Talitas, salieron a protestar y a pedir más seguridad para una zona que, según aseguran: “quedó en manos de la delincuencia”.

La mayoría de las situaciones denunciadas son asaltos en la parada del colectivo y entraderas en hogares, muchas de las cuales incluyen la destrucción de puertas y portones.

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La paciencia del barrio se colmó luego de que la periodista Laura Trejo sufriera un ataque en su casa y fuera encañonada frente a su hijo pequeño.

“Entraron a las 17 a robarme, quise sacarle una foto al ladrón y me apuntó con un arma: ‘te voy a pegar un tiro’, me amenazó”, relató Trejo. La profesional subrayó su deseo de no hacer política con esta situación y resumió que el pedido del barrio se resume en lo siguiente: “queremos más seguridad, más policías para poder estar tranquilos. Sólo eso”.

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“Sí creo que las leyes deben cambiar, porque ayer a las 19 la Policía tenía acorralado al ladrón, pero sus vecinos lo protegieron y escondieron en una casa; allí no puede ingresar la Policía sin una orden de allanamiento, ni siquiera en casos evidentes como era este”, consideró.

El ladrón que la atacó se llevó un bolso con ropa, un celular y una billetera. Para ello rompió una puerta, forzó un portón y encañonó a una mujer. “Menos mal que no pasó anda más grave, porque la amenazaban con balearla. Esta zona es súper peligrosa, aquí la mayoría somos trabajadores pero unas cuadras abajo tenés a tipos armados que se la pasan drogándose”, analizó José Salvador Villarreal, el padre de la periodista.

Ventana electrificada

Podrida de sufrir los hurtos de “El Rata”, Carolina Tejada decidió electrificar la ventana desde donde atiende su quiosco. “Lo bautizamos así porque es el mismo que entra en todas las casas. Tiene sus cómplices con los que azota el barrio pero él es pequeño, se mete por las rendijas y salta las tapias como si nada”.

PRECAUCIÓN. Por los robos, una vecina electrifica su ventana de noche. LA GACETA / FOTOS DE ANTONIO FERRONI

La joven contó que entraron tres veces a robar en su casa. Primero le robaron cosas del jardín, luego elementos de su auto y finalmente, rompieron la reja (que hoy está electrificada) y se llevaron dinero y una balanza. “Estamos presos en casa, pareciera que para los delincuentes no somos dignos de salir a la vereda ni a la plaza. Uno vive con el miedo de volver a casa y encontrar el lugar desvalijado o peor: que hay un tipo adentro y te saque un arma”, lamentó.

Robo en las paradas

“El barrio es tierra de nadie, no tenemos ningún tipo de seguridad”, aseveró Karina Valdez, quien describe que allí, para tomar el colectivo hay que refugiarse en la casa de un vecino -o en la propia- y salir a correrlo una vez que el ómnibus dobla en la esquina.

“A mi me asaltaron a las 17, a plena luz del día y estando junto a mis dos hijos. Al nene de 10 años le pusieron un revólver en la cabeza y me decían que lo iban a matar. Jamás me resistí, en dos segundos me sacaron la cartera y se fueron pero a mi me pareció que hubiera sido una eternidad”, le contó a LA GACETA.

Orden de captura: un ladrón escapó con ayuda de sus vecinos

La Policía allanó dos domicilios del barrio 156 Viviendas, en Las Talitas, para localizar a un joven de 20 años acusado de cometer sucesivos robos a mano armada en esa zona. El martes, el sospechoso fue sorprendido en la calle intentando vender un bolso que habría robado. Los efectivos lo capturaron pero -según informaron las fuentes oficiales- fueron agredidos por los vecinos, que dañaron un patrullero y ayudaron a huir al sospechoso, quien hoy sigue prófugo.